En la reunión mantenida hoy con la nueva Consejera de Educación, desde USO hemos trasladado la situación del Profesorado de Religión de los centros públicos en Extremadura, la cual no responde a problemas puntuales, sino a una desigualdad estructural sostenida en el tiempo.
Le hemos transmitido a la Consejera y a su equipo que la falta de desarrollo normativo propio, la ausencia de espacios de negociación y la falta de equiparación efectiva con el resto del profesorado generan precariedad, inseguridad jurídica y limitaciones en el desarrollo profesional de los docentes de Religión de los centros educativos públicos extremeños.
Además, hemos manifestado que existe falta de transparencia en los procesos de asignación de destinos, movilidad y reorganización de horas, lo que, unido a la posibilidad de completar horarios con otras funciones docentes o educativas, deja a este colectivo en una situación precaria por la parcialidad de sus contratos.
Desde USO, seguiremos reivindicando y luchando por los derechos laborales y salariales de los docentes de Religión en Extremadura, por lo que le hemos reclamado la creación de una mesa específica de negociación, un proceso de movilidad anual y, en definitiva, que la asignatura de Religión sea tratada como una más a todos los efectos y su profesorado cuente con los mismos derechos que el resto de los compañeros docentes, sin ningún tipo de distinción.



