Riesgos psicosociales provocados por la conexión digital

La conexión digital puede dar lugar a una serie de riesgos psicosociales en el trabajador. USO te ofrece algunas recomendaciones para evitar daños en la salud

Desde el punto vista de la prevención, no hay una definición científica ni legal de hiperconexión digital ni tampoco de desconexión digital, aunque son obvias las consecuencias que produce esa falta de desconexión del trabajo. Entre ellas: el cansancio; el agotamiento mental y cognitivo; la compulsión adictiva para comprobar si se ha pasado algún mensaje por alto, o la imposibilidad de seguir el ritmo de la información recibida y canalizarla (bandeja de correo entrante saturada y sin leer). En este sentido, un informe del INSST considera que estar permanentemente conectado provoca insomnio, irritabilidad, mal humor, desmotivación, agotamiento mental, falta de energía y menor rendimiento.

¿Qué factores de riesgos psicosociales provoca la no desconexión digital?

La Nota Técnica de Prevención (NTP) 1122 incorpora un listado no exhaustivo de factores de riesgo psicosocial por el uso inadecuado y no planificado de las TICs relacionados con el tiempo de trabajo:
  • Prolongación de la jornada laboral: antes de su comienzo o al finalizar la misma y realización del trabajo en horarios inusuales (noche, fin de semana etc.), debido a la conectividad permanente y al uso inadecuado de las TICs.
  • Dificultad de conciliar la vida familiar y laboral.
  • Aumento de las interrupciones en el desarrollo del trabajo, en especial en el uso del correo electrónico.
  • Tareas no previstas y multitarea que pueden prolongar la jornada laboral.
  • Realización de tareas en “periodos de espera” o “tiempos muertos”, entre desplazamientos y/o viajes, que antes eran inactivos.
  • Cultura de empresa sin una política clara sobre promoción de trabajadores remotos, lo que hace aumentar la competitividad, pudiendo ocasionar un aumento de las horas de trabajo fuera del horario laboral y del centro de trabajo.
  • Una sobrecarga de tareas puede provocar daños psíquicos o enfermedades mentales y depresivas. La dimensión familiar del trabajador también se ve afectada, ya que éste traslada su estado anímico y su propio trabajo al hogar, lo que termina originando en algún momento conflictos con la familia de mayor o menor entidad. Puede, además, favorecer mayores exigencias mentales y de estrés en el trabajo debido a la aceleración del tiempo, la “infobesidad” o “infoxicación” (sobrecarga informativa) o la aparición de otras patologías en el trabajo como el síndrome del burnout o la adicción al trabajo, workaholism.

¿Qué medidas de PRL se pueden aplicar para evitar daños en la salud?

La NTP 1123 recomienda las siguientes medidas para paliar los efectos de la no desconexión digital en la salud de las personas trabajadoras:
  • Diseñar una guía de buenas prácticas para el uso adecuado de las TIC, hacer campañas de sensibilización en la empresa para trabajadores, mandos intermedios y superiores jerárquicos.
  • Establecer políticas de desconexión digital para garantizar los tiempos de descanso entre jornadas laborales.
  • Planificar el trabajo a realizar, la cantidad de trabajo previsible y el inesperado, así como el tiempo de dedicación previsible y el plazo de finalización.
  • Establecer prioridades de actuación en caso de recibir tareas no esperadas para evitar prolongar el tiempo de trabajo y la multitarea.
  • Diseñar un procedimiento para llevar a cabo interacciones con trabajadores remotos para evitar la comunicación una vez acabada la jornada laboral.
  • Evitar la excesiva multiplicidad de localizaciones, teniendo en cuenta la distancia entre ellas y programando el tiempo de trabajo contando con el tiempo invertido en los desplazamientos.

Medidas de empresa para evitar el uso incorrecto de dispositivos digitales

Por otro lado, hay que poner la atención en las medidas preventivas previstas para que la empresa se abstenga del uso incorrecto de los dispositivos digitales con la finalidad de controlar y vigilar la actividad del trabajador. En cualquier caso, resulta positivo que se haya incorporado en la norma la exigencia de que se informe previamente a los trabajadores de forma expresa, clara y concisa del uso de cámaras de videovigilancia y de dispositivos de geolocalización. La comunicación debe ser inequívoca en el caso del uso de dispositivos de geolocalización.

Este análisis quedaría falto si no se tomara en consideración el art. 14 Ley de Prevención de Riesgos Laborales que marca el deber, universal, del empresario de protección frente a los riesgos laborales. Para que este precepto resulte eficaz debemos analizar el caso “ad hoc”, ya que no es lo mismo contestar un mail de manera puntual a llevarse el portátil de la empresa a casa para poder terminar un proyecto.

En el mismo sentido, el cargo y responsabilidad de la persona también juegan un papel determinante ya que los puestos directivos se apoyan en los diferentes dispositivos para ejercer el control y gestión de la actividad laboral.

A nuestro parecer, la regulación parece escasa, se le debería haber tratado en la propia LPRL, o bien en el mencionado art. 14 o bien incluyéndolo en la planificación anual, art. 16. De esta forma, se conformaría como un deber empresarial, en lugar, de un derecho de los trabajadores. Del mismo modo, entendemos que debería ir acompañada de la oportuna inclusión de esta obligación entre las materias sancionables de la Ley de Infracciones y Sanciones del Orden Social. Se podría discutir su ubicación exacta, relativa a infracciones en materia de relaciones laborales individuales y colectivas, art. 7.5, o un nuevo inciso más claro y conciso del factor, y su graduación, a sancionar en las infracciones en materia de prevención de riesgos laborales, arts. 11 y siguientes de la LISOS.

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Procedimiento de actuación ante la aparición de casos de Covid-19 en centros educativos

En los siguientes enlaces encontrarás los pasos que se deben seguir por parte de los Centros Educativos ante la aparición de casos de COVID-19:

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Actualización del procedimiento de servicios de prevención frente al covid-19

USO informa de la nueva modificación del procedimiento de actuación para los servicios de prevención frente al covid-19: duración de cuarentena y prueba rápida de detección de antígenos

El INSST ha publicado una modificación del procedimiento de actuación de los servicios de prevención frente al covid-19. En concreto, se ha modificado la duración de la cuarentena, antes de catorce días, y las pruebas diagnósticas de infección activa (PDIA), con la inclusión de la prueba rápida de detección de antígenos. Las empresas, a través de los servicios de prevención, deben colaborar con las autoridades sanitarias en la detección precoz de casos compatibles con covid-19 y sus contactos, para controlar la transmisión. La participación del personal sanitario de los servicios de prevención en la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica con la recogida de información y la notificación de los casos covid-19 es una obligación, pero también una acción fundamental en el control y seguimiento de los casos y de los contactos en el entorno laboral.

Detección mediante prueba de detección

El objetivo de la vigilancia es la detección precoz de cualquier caso que pueda tener infección activa y que, por tanto, pueda transmitir la enfermedad. Actualmente existen dos pruebas de detección de infección activa: una prueba rápida de detección de antígenos y una detección de ARN viral mediante una RT-PCR o técnica molecular equivalente. La realización de una u otra, o una secuencia de ellas, dependerá del ámbito de realización, la disponibilidad y de los días de evolución de los síntomas. En ambas pruebas, las muestras recomendadas para el diagnóstico de infección activa de SARS-CoV-2 son del tracto respiratorio:
  • Superior: exudado preferiblemente nasofaríngeo y orofaríngeo, o solo exudado nasofaríngeo.
  • Inferior: preferiblemente lavado broncoalveolar, broncoaspirado, esputo y/o aspirado endotraqueal, especialmente en pacientes con enfermedad respiratoria grave.
A toda persona con sospecha de infección por covid-19 se le realizará una prueba diagnóstica de infección activa en las primeras 24 horas. Si resulta negativa y hay alta sospecha clínica, se valorará repetir la prueba. Si se realizó una detección rápida de antígeno de inicio, se realizará una PCR. En caso de realizar una PCR de inicio, se repetirá la PCR a las 48 horas. Si la PDIA continúa siendo negativa y han trascurrido varios días, al menos siete, desde el inicio de los síntomas, se podría plantear la detección de IgM mediante una prueba serológica tipo ELISA u otras técnicas de inmunoensayo de alto rendimiento.

Cómo deben actuar los sanitarios del servicio de PRL

Los profesionales sanitarios del servicio de prevención de riesgos laborales deben saber que en aquellos casos de posible covid-19 en los que se recomiende la prueba rápida de detección de antígeno, pero ésta no esté disponible, se realizará RT-PCR. De forma excepcional, a las personas sintomáticas que no se les pueda extraer una muestra de exudado nasofaríngeo, se podrá realizar la RT-PCR en muestra de saliva, teniendo en cuenta las limitaciones de sensibilidad de este tipo de muestras. En cuanto a las personas trabajadoras sin criterios de hospitalización:
  • Si la evolución de los síntomas es ≤5 días, realizar prueba rápida de detección de antígeno de SARS-CoV-2. Con resultado positivo, se confirmará el diagnóstico. Cuando el resultado es negativo se considera descartada la infección activa.
  • Si la evolución de los síntomas es >5 días, se realizará PCR de exudado nasofaríngeos.

Aislamiento a la espera de resultados

Todos los casos sospechosos en personas trabajadoras se mantendrán en aislamiento a la espera del resultado de la prueba diagnóstica de infección y se iniciará la búsqueda de sus contactos laborales estrechos. En caso de resultado negativo, y sin alta sospecha clínica ni epidemiológica, el caso se da por descartado, finaliza el aislamiento y la búsqueda de contactos.

En los casos que no requieran ingreso hospitalario, se indicará aislamiento domiciliario, siempre que pueda garantizarse el aislamiento efectivo. Cuando éste no pueda garantizarse se indicará el aislamiento en hoteles u otras instalaciones habilitadas para tal uso.

En las personas trabajadoras desplazadas fuera de su localidad de residencia en el momento del diagnóstico, las autoridades sanitarias podrán valorar otras alternativas siempre que garanticen la seguridad.

Siguiendo las recomendaciones del ECDC y el CDC, el aislamiento se mantendrá hasta transcurridos tres días desde la resolución de la fiebre y del cuadro clínico con un mínimo de 10 días desde el inicio de los síntomas. No será necesario la realización de una PCR para levantar el aislamiento ni para reincorporarse a la actividad laboral.

En los casos asintomáticos, el aislamiento se mantendrá hasta transcurridos 10 días desde la fecha de toma de la muestra para el diagnóstico. El seguimiento será supervisado hasta el alta médica de la forma que se establezca en cada comunidad autónoma.

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USO aborda los riesgos psicosociales de los docentes en el seminario internacional EZA

FEUSO, representada por Imma Badia, su secretaria de Acción Sindical y Salud Laboral, ha participado en el seminario internacional digital organizado por EZA y Solidarnosc sobre el diálogo Educativo. En el seminario se ha abordado la gestión de la pandemia en diferentes países, su influencia directa en el profesorado y los riesgos psicosociales para los docentes que se han agravado en estos momentos.

La pandemia trae consigo un aumento de los riesgos psicosociales en los docentes

La pandemia ha provocado un cambio perceptible en el ámbito educativo y en el trabajo que realiza el profesorado. Por ello, en el marco del seminario EZA se ha realizado un análisis de cómo ha cambiado el trabajo de profesores durante este periodo y cómo está afectando al sistema educativo, en cuanto a organización de los centros, docentes, alumnos, etc. También se ha valorado el papel de las Administraciones Educativas.

En la mayoría de los países europeos coinciden las medidas básicas de prevención de disminución de ratios y desdoblamiento de grupos; utilización de mascarillas; distanciamiento social de 1,5 metros; desinfección y ventilación de centros; gestión de casos con el apoyo de personal sanitario; cuarentena y uso de la enseñanza online; cierre de centro cuando el número de casos supera lo establecido por las autoridades sanitarias, y medidas específicas para el personal vulnerable.

Aunque las medidas son muy parecidas entre los países, no lo es tanto el cumplimiento de las mismas. La desinformación e incertidumbre a la que se enfrenta el profesorado, padres y alumnos es común en algunos países, igual que la gestión de casos vulnerables.

Esta incertidumbre ha provocado el aumento de los riesgos psicosociales de los docentes. Durante el estado de alarma, FEUSO realizó una encuesta sobre el efecto del teletrabajo durante el confinamiento en la salud de los docentes en la que el 71% de los encuestados manifestó de manera habitual ansiedad, irritabilidad y nerviosismo; el 54,8% mostraba preocupación excesiva ante la situación que estaban viviendo y el 56,4% declaraba no encontrar tiempo para el ocio y el descanso.

Para ello, FEUSO puso en marcha una app para ayudar a los docentes a gestionar sus emociones y combatir el estrés y la ansiedad. Y es que el estrés laboral ha sido una constante en los últimos meses.

Ya con el curso escolar comenzado, el miedo al contagio está marcando el trabajo docente. FEUSO ha criticado que los trabajadores considerados vulnerables tienen que ir a trabajar, por falta de profesorado o de medios materiales, sin visita presencial con el médico de la mutua o sin evaluarse su puesto de trabajo. Además, en España, la falta de información y criterios comunes entre las comunidades autónomas, el cambio constante de protocolos e instrucciones, así como el trato discriminatorio del personal vulnerable, han marcado el inicio del curso escolar.

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¿Cómo distinguir los síntomas del COVID-19, la gripe y el resfriado?

USO te explica las principales diferencias entre los síntomas del COVID-19, la gripe y el resfriado

Cambiamos de estación, llega el otoño y estamos en pandemia. USO te explica los diferentes síntomas de COVID-19, gripe y resfriado para que puedas distinguirlos. El modo de transmisión y los síntomas de COVID-19, gripe y resfriado son muy similares. Tanto la gripe como el resfriado y el nuevo coronavirus son afecciones causadas por un virus que afectan al sistema respiratorio. Se propagan principalmente a través de gotitas que el infectado esparce al toser, estornudar o hablar. También, al tocar objetos o superficies infectadas y después tocarse ojos, nariz o boca.

Síntomas de COVID-19, gripe y resfriado

A pesar de las muchas similitudes entre los síntomas de estas tres enfermedades, como son la tos, la fatiga y el dolor muscular, hay algunos síntomas que nos pueden ayudar a distinguirlas:
  • Los síntomas de la gripe aparecen de forma simultánea.
  • Los síntomas del COVID-19 son progresivos.
  • Aunque la fiebre es común a ambas, en la gripe es más leve que en el coronavirus.
  • La mucosidad y flemas son más propios de la gripe.
  • En el COVID-19, la tos es más seca e irritativa.
Según la OMS, hay tres factores diferenciales: la pérdida de apetito, la congestión nasal y los estornudos son propios de la gripe. La dificultad para respirar, problemas de garganta o mucha sequedad, son síntomas propios del COVID-19, y pueden ir acompañados de pérdida del gusto y el olfato. Ambas enfermedades pueden darse a la vez.

Campaña de vacunación de la gripe

Este año, la coincidencia temporal de la gripe con la pandemia, hacen especialmente importante la vacunación en la población más vulnerable y sus contactos, para reducir las complicaciones causadas por ambas enfermedades y evitar la sobrecarga en el sistema sanitario. La próxima campaña de vacunación de la gripe arrancará la primera quincena de octubre. Los grupos de población a vacunar frente a la gripe en la temporada 2020-21 son:
  • Mayores a partir de los 65 años que convivan en instituciones.
  • Personas con menos de 65 años de edad que presentan un alto riesgo de complicaciones derivadas de la gripe.
  • Personas que pueden transmitir la gripe a aquellas que tienen un alto riesgo de presentar complicaciones, incluyendo personal sanitario y sociosanitario, así como convivientes.
  • Trabajadores de servicios públicos esenciales y otros.
Los objetivos marcados son alcanzar o superar coberturas de vacunación del 75% en mayores, preferentemente a partir de los 65 años y en el personal sanitario y sociosanitario, así como superar el 60% en embarazadas y en personas con condiciones de riesgo. La vacunación es la medida más eficaz para prevenir la gripe y sus complicaciones. Pero también es importante seguir las siguientes medidas de prevención:
  • Taparse la boca al toser o al estornudar, preferiblemente con pañuelos desechables.
  • Lavarse con frecuencia las manos, sobre todo después de haber tosido o estornudado.
  • Procurar no reutilizar los pañuelos empleados al estornudar o al limpiar las secreciones nasales.
  • Limitar el contacto, en la medida de lo posible, con otras personas si se tiene malestar, fiebre u otros síntomas de gripe para evitar contagiarlas.
  • Evitar el contacto con personas enfermas para evitar que nos contagien.
Desde USO cumplimos el mandato de la autoridad sanitaria de concienciar a nuestra afiliación sanitaria y sociosanitaria y nos posicionamos a favor de las campañas de vacunación promovidas por las empresas en sus programas de salud, sobre todo si se dan entornos donde haya riesgo de coincidencia masiva de personas. Recordemos que no se puede obligar a los trabajadores a vacunarse, debe tener carácter voluntario. Si no están configurados programas de salud, es competencia de los Delegados de Prevención promoverlos para velar por la salud de la plantilla, así como poder contribuir a la reducción del absentismo en la empresa por esta causa.

Gripe, una de las primeras causas de absentismo laboral

La gripe es un importante problema de salud, por la mortalidad, las complicaciones y los costes económicos y sociales que origina. Y la vacunación es una herramienta eficaz y segura para prevenir la enfermedad y sus complicaciones. La gripe es de las primeras causas de absentismo laboral durante los meses de invierno, siendo la posibilidad de contagio 5,72 veces superior en personas no vacunadas. En España, por ejemplo, la gripe conlleva una media de 7 días de incapacidad temporal. En España, durante la temporada 2019-2020, 619.000 personas acudieron a las consultas de atención primaria por gripe; hubo 27.700 hospitalizaciones por gripe; 1.800 ingresos en la UCI y 3.900 muertes asociadas. Las complicaciones más frecuentes tras una infección por el virus de la gripe son neumonía, otitis, sinusitis, deshidratación o empeoramiento de una enfermedad crónica de base, como insuficiencia cardiaca congestiva, asma o diabetes.

COVID-19 y gripe

No hay evidencia científica que justifique un mayor riesgo de infectarse o padecer COVID-19 de mayor gravedad por haber recibido una vacuna frente a la gripe. Además, se ha publicado recientemente un estudio científico que establece que la vacuna frente a la gripe no aumenta el riesgo de infección por COVID-19. Este estudio proporciona garantías en contra de la especulación de que la vacuna frente a la gripe aumenta el riesgo de infección por COVID-19. Asimismo, otros estudios afirman que la vacunación frente a la gripe podría asociarse con menor gravedad y menor mortalidad por COVID-19. De igual forma, la Organización Mundial de la Salud recomienda la vacuna contra la gripe, sobre todo, a aquellas personas que presentan afecciones médicas subyacentes. Lo que más teme la OMS en estos momentos es que el aumento de casos de la COVID-19 y la gripe se produzca al mismo tiempo, lo que podría dificultar la labor del personal sanitario a la hora de tratar los casos más graves.

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