Archiv para 30/06/2020

Encuesta de USO sobre cómo ha incidido la pandemia en el Personal de Administración y Servicios (PAS)

La Federación de Enseñanza de USO ha preparado una encuesta para detectar los efectos de la pandemia del COVID-19 entre los trabajadores y trabajadoras del Personal de Administración y Servicios. La encuesta tiene como objetivo analizar la experiencia y, en su caso, las dificultades que se han encontrado tanto en las limitaciones de empleo producidas por el cierre de los centros como al haber tenido que llevar a cabo una metodología on-line en su trabajo a causa del COVID-19.

El PAS ha tenido que adaptarse a una situación nueva, insólita y no prevista y, además, afrontar el reto de realizar de un día para otro su actividad a través del teletrabajo, superando todo tipo de retos y obstáculos con el objetivo de atender sus tareas desde casa. ¿Cómo se gestionan la administración y los servicios de un centro docente desde casa?

Puede ser que el teletrabajo haya venido para quedarse. Por este motivo, es importante conocer la opinión de quienes han tenido que realizar su tarea a través de esta nueva metodología. Desde FEUSO pensamos que es de suma importancia trasladar estas experiencias a la negociación colectiva para regular en el futuro cuestiones esenciales como la jornada, la desconexión digital y el trabajo on-line.

TU EXPERIENCIA Y TU OPINIÓN son importantes. Por eso, te agradeceríamos respondieras a esta encuesta anónima que nos aportará una valiosa información sobre cómo se está viviendo la situación actual por parte de todo el colectivo del PAS.

La información será utilizada de forma anónima para la realización de los estudios pertinentes. FEUSO no recogerá ni almacenará, ni directa ni indirectamente, ningún dato personal.

Muchas gracias anticipadas por tu colaboración. Puedes acceder a la encuesta en este enlace.

Leer más

Ola de calor. ¿Cómo valorar las condiciones de trabajo?

La ola de calor de esta semana afecta también al alto porcentaje de personas que aún están realizando tanto teletrabajo como trabajo presencial en una gran diversidad de inmuebles que, salvo algunos casos, no están preparados para afrontar una ola de calor.

Es imprescindible comprobar que las condiciones no resulten perjudiciales para la salud de la persona trabajadora en situaciones de altas temperaturas. Por ello, USO os muestra una serie de pautas para evaluar las condiciones frente a las altas temperaturas y, si se necesita, solicitar ayuda del Servicio de Prevención para adoptar las medidas preventivas oportunas.

Observación de las condiciones de trabajo

El método EVALTER-OBS se basa en la observación directa de las condiciones habituales de trabajo para determinar:
  • Si los riesgos térmicos a los que están expuestos los trabajadores cuando trabajan en condiciones de estrés térmico son aceptables o inaceptables por acumulación o pérdida excesivas de calor corporal que puedan dar lugar a daños para su salud.
  • Si se trabaja en condiciones que producen incomodidad o molestias inaceptables por calor o frío o, por el contrario, molestias aceptables.
Tanto los daños a la salud como las molestias térmicas se producen debido a la interacción entre factores “objetivos”, propios de las condiciones de trabajo, que en este método se denominarán “factores térmicos objetivos” y factores personales. Por eso, EVALTER-OBS tiene en cuenta 7 factores: 6 “factores térmicos objetivos” más otro factor relativo a “opinión de los trabajadores” sobre su sensación térmica. Los 7 factores sobre los que quien realice la evaluación debe recoger información observando detalladamente las condiciones de trabajo son:
  • La temperatura del aire.
  • La humedad del aire.
  • La radiación térmica.
  • Las corrientes de aire.
  • La actividad física desarrollada.
  • La ropa o vestimenta de los trabajadores.
  • La opinión de los trabajadores.
La información que debe recogerse es la que tiene que ver con las causas u origen de la temperatura, la humedad y las posibles corrientes de aire en el puesto de trabajo, como, por ejemplo, fuentes internas o procesos que originen calor, frío, humedad y corrientes de aire; elementos o procesos que resequen el ambiente; elementos estructurales con influencia en las fuentes exteriores de frío/calor, ubicación y orientación del lugar de trabajo, ausencia de aislamiento térmico en paredes, ventanas, tejados; condiciones climáticas en las épocas calurosa (verano), fría (invierno) e intermedia (primavera y otoño) de la zona donde está el lugar de trabajo.

Si la aplicación de EVALTER-OBS no suscita dudas y los resultados merecen confianza, habrá casos en los que la normativa legal de prevención de riesgos laborales imponga la obligación de aplicar medidas preventivas para reducir los riesgos o molestias y otros para los que no existe esa obligación legal, pero, sin embargo, sea recomendable hacerlo. Podrían darse estos escenarios:
  • Si los riesgos y molestias son aceptables, desde el punto de vista preventivo siempre es aconsejable reducir los riesgos, y las molestias, al mínimo posible, ya que la mejora continua de las condiciones de trabajo es beneficiosa para el trabajador y la productividad. La legislación laboral, aunque recomienda la reducción al mínimo posible de los riesgos y molestias y la mejora continua de las condiciones de trabajo, no obliga en estos casos a aplicar medidas de prevención y control.
  • Si los riesgos son aceptables y las molestias inaceptables porque no se cumple la legislación, se deben aplicar medidas preventivas.
  • Si los riesgos son inaceptables se exige la adopción de medidas de prevención y control, debiéndose contar con la participación de las personas trabajadoras, éstas son las que mejor conocen su puesto de trabajo y destinatarias de las mejoras. Cuando sea necesario aplicar medidas preventivas, se deberán volver a evaluar los riesgos o molestias después de haberlas aplicado para comprobar su eficacia.

Eliminar los riesgos de origen térmico

En USO recordamos que la eliminación o reducción de los riesgos de origen térmico hasta el mínimo posible y siempre por debajo de los niveles límite aceptables es una obligación para las empresas y un derecho de las personas trabajadoras, también en el teletrabajo.

Asimismo, en la medida de lo posible, en todos los lugares de trabajo se deben evitar la irradiación excesiva y, en particular, la radiación solar a través de ventanas, luces o tabiques acristalados.

En cualquier lugar de trabajo cerrado donde se realicen trabajos sedentarios tipo oficinas o ligeros, se deben cumplir las disposiciones del apartado 3.a del anexo III del RD 486/97 sobre Lugares de Trabajo, que son las que figuran en el cuadro siguiente:

Leer más

Ola de calor: riesgo de golpe de calor y estrés térmico agravado por mascarillas en el trabajo

La primera ola de calor del verano de la pandemia agrava el riesgo de golpe de calor y estrés térmico en el trabajo por el uso obligatorio de la mascarilla

Primera ola de calor de nuestro verano de pandemia y los riesgos de sufrir un golpe de calor o estrés térmico aumentan por el uso obligado de la mascarilla en el trabajo. Unas precauciones parecen no llevarse bien con las otras, pero es necesario cumplir con todas. La llegada del verano afectaba especialmente a las condiciones de trabajo de algunas profesiones, en ambientes especialmente sobrecalentados o en exteriores con altas temperaturas. Antes, solo en algunos puestos era necesario el uso de mascarilla por la propia idiosincrasia de la actividad, pero ahora el uso obligado se extiende a toda nuestra vida profesional y particular. La mascarilla, más allá de la obvia incomodidad, provoca un exceso de sudoración y, por lo tanto, más deshidratación; además de vaho y empañamiento de cristales de gafas que pueden entorpecer los movimientos y causar otro tipo de accidentes diferentes a los efectos del calor.

El golpe de calor

La sobrecarga térmica refleja las consecuencias que padece una persona cuando se adapta a condiciones de estrés térmico. Este se da cuando el cuerpo humano no goza de un adecuado ajuste fisiológico, sino que hace un esfuerzo extra para adaptar su temperatura. Los parámetros que permiten controlar y determinar la sobrecarga térmica son:
  • temperatura corporal.
  • frecuencia cardíaca.
  • tasa de sudoración.
El efecto más grave de esta descompensación es el golpe de calor, que pueden ocasionar pérdidas de conocimiento, mareos, vértigos, trastornos circulatorios o problemas cardíacos. La sobrecarga térmica depende de factores propios de cada persona. Sus reacciones pueden ser diferentes incluso con el paso del tiempo.

Factores a tener en cuenta a la hora de prevenir un golpe de calor en el trabajo

Los factores o características personales determinan la capacidad fisiológica de respuesta al calor. Entre estos factores personales de riesgo, que reducen la tolerancia individual al estrés térmico, se encuentran:
  • La edad. Las personas de mayor edad son más susceptibles a padecer problemas de control de la circulación periférica o menor capacidad de mantener la hidratación. En consecuencia, son más vulnerables al estrés térmico.
  • La obesidad. Debido al incremento del aislamiento térmico que sufre el cuerpo, pueden darse deficiencias del sistema cardiovascular y la baja condición física.
  • La hidratación. El problema es que mantener la hidratación adecuada no es fácil, debido, entre otros factores, a que la sensación de sed no es siempre proporcional a la pérdida de agua. La rehidratación bebiendo agua es efectiva y rápida.
  • El consumo de medicamentos o bebidas alcohólicas. Algunos sedantes afectan a la sensación de sed. Otros fármacos intervienen en la termorregulación, incrementan el calor metabólico y reducen la distribución del calor, condicionando la circulación periférica. El alcohol produce vasodilatación periférica y diuresis, que afectan a la respuesta del cuerpo al estrés térmico y aumentan la probabilidad de una bajada de tensión durante la exposición.
  • La aclimatación es un proceso gradual que puede durar de 7 a 14 días. En ellos, el cuerpo va adaptándose para realizar una determinada actividad física en condiciones de calor. Se recomienda que, el primer día de trabajo, la exposición al calor se reduzca a la mitad de la jornada. Después, día a día, debería aumentarse progresivamente el tiempo de trabajo (10%) hasta la jornada completa.

Algunos efectos del incremento del estrés térmico por sobreexposición al calor

Entre los posibles efectos de la exposición al calor, debe tenerse en cuenta que el incremento del nivel de estrés térmico es un factor que, junto con otros, puede dar lugar a accidentes. Por ejemplo, atrapamientos, golpes, o caídas al mismo o distinto nivel derivadas de mareos o desvanecimientos. De esta forma, podemos encontrarnos:
  • Síncope por calor: la permanencia de pie o inmóvil durante mucho tiempo en un ambiente caluroso con cambio rápido de postura puede producir una bajada de tensión con disminución de caudal sanguíneo que llega al cerebro.
  • Deshidratación y pérdida de electrolitos: la exposición prolongada al calor implica una pérdida de agua y electrolitos a través de la sudoración. La sed no es un buen indicador de la deshidratación. Un fallo en la rehidratación del cuerpo y en los niveles de electrolitos se traduce en problemas gastrointestinales y calambres musculares.
  • Agotamiento por calor: se produce cuando existe una gran deshidratación. Los síntomas incluyen la pérdida de capacidad de trabajo, disminución de las habilidades psicomotoras, náuseas y fatiga.
  • Golpe de calor: se desarrolla cuando la termorregulación ha sido superada y el cuerpo ha utilizado la mayoría de sus defensas para combatir la hipertermia (aumento de la temperatura interna por encima de la habitual). Se caracteriza por un incremento elevado de la temperatura interna por encima de 40,5 °C, y la piel caliente y seca, debido a que no se produce sudoración.

Cómo protegerse frente al calor y un posible estrés térmico en el trabajo

Para proporcionar la protección adecuada frente al estrés térmico, además de la implantación de los controles generales, se requieren procedimientos de trabajo específicos. En todos los casos, el objetivo principal de la gestión del estrés térmico es prevenir el golpe de calor. Por tanto, recomendamos que propongáis en vuestros centros de trabajo las siguientes medidas:
  • Incrementar la circulación general de aire, reducir los procesos que liberan calor y vapor de agua, y apantallar las fuentes de calor radiante.
  • Evitar el trabajo aislado, con el fin de facilitar una supervisión mutua en caso de aparición de algún problema.
  • La ventilación natural es un medio lento pero eficaz para incrementar la transferencia de calor desde la piel al exterior. El aumento de la velocidad del aire incrementa la pérdida de calor, aunque se trate de aire del local, al facilitar la evaporación del sudor.
  • El calor radiante puede reducirse mediante la interposición de barreras materiales que reduzcan la radiación térmica. Si no es posible aislar las fuentes de calor mediante pantallas y dicha radiación térmica es muy intensa, deberá utilizarse ropa que proteja la piel. Por el contrario, al cubrir la piel también se reduce la refrigeración de la piel por convección o evaporación del sudor.
  • La mayor dificultad suele darse si la temperatura del aire es superior a la temperatura de la piel, 35-36°C. En esa situación, el cuerpo está ganando calor y la evaporación del agua en la superficie de la piel es la única vía de pérdida de calor. En estos casos, juega un papel crucial la permeabilidad de los tejidos y la capacidad de circulación de aire a través de la ropa. A pesar de que la refrigeración del lugar de trabajo se considere una medida poco viable, existen casos en los puede resultar muy efectivo, por lo que es interesante estudiar cada uno.
  • La aplicación de medidas organizativas que permitan establecer tiempos de exposición aceptables para los trabajadores, tiempos de recuperación suficientes y limitación de la carga física, tasa metabólica. Estas medidas constituyen una vía de limitación de la exposición y de gestión del riesgo a través de la implantación de procedimientos de trabajo y gestión del personal.
  • La posibilidad de utilizar mecanismos de refrigeración personal, conjuntamente con ropa de protección, puede llegar a ser una alternativa. Existen chalecos refrigerados o trajes con mecanismos de refrigeración incorporados que impiden el incremento de la temperatura del cuerpo.

El impacto de la ola de calor en el trabajo al aire libre

Las personas que trabajan al aire libre suelen tener una alta necesidad de hidratarse debido a que, en general, su actividad física es mayor. Sin embargo, en las oficinas existen otros factores que pueden condicionar la demanda de líquidos. Como, por ejemplo, la sequedad del ambiente producida por los sistemas de climatización, que exponen a las vías respiratorias, piel y mucosas a una pérdida excesiva de humedad. En USO, creemos que es fundamental que se vigilen los síntomas de la sobrecarga térmica, suyos y de las personas que trabajen a su alrededor, para identificarla y, de esta forma, evitar accidentes graves o incluso fallecimientos en el puesto de trabajo:
  • Para personas con un sistema cardíaco normal, debe interrumpirse durante varios minutos la exposición cuando el pulso cardíaco supera 180 pulsaciones por minuto, restada la edad en años de la persona.
  • Si la temperatura corporal interna supera los 38°C, en el caso de personal no aclimatado.
  • Si tras un gran esfuerzo, el pulso de recuperación, 1 minuto después del esfuerzo máximo, es mayor de 110 pulsaciones por minuto.
  • En el caso de que existan síntomas como fuerte fatiga repentina, náuseas, vértigo o mareos.
  • Si un trabajador en exposición al calor aparece desorientado o confuso, o sufre una irritabilidad inexplicable, malestar general, síntomas gripales, debe ser retirado a una zona refrigerada con circulación rápida de aire y permanecer en observación por personal cualificado.
  • Si la sudoración se interrumpe y la piel se vuelve caliente y seca, se le debe proporcionar atención médica inmediata, seguida de la hospitalización.

Otras recomendaciones de prevención de riesgos laborales relacionadas con el calor

Leer más

Abrir chat